viernes, 26 de abril de 2013

Nuestra lectura preSantJordi


El pasado día 17 celebramos  en la Biblioteca Bonnemaison nuestra sesión de Lectures al Jardí. Avanzándonos casi una semana a Sant Jordi, nuestros autores Pep Gómez Arbona, Ale Oseguera y Bettina Ruiz Spohr leyeron un fragmento de las novelas en las que están trabajando en estos momentos: La força del anhels, Pasaporte extranjero y El aprendiz de amante. 






Después de las lecturas llegó el momento del debate, que como ya va siendo costumbre contó con numerosas intervenciones y supo a poco.

Los asistentes se interesaron por el proceso de documentación de la novela, algo especialmente importante en la obra de Pep Gómez Arbona, que sitúa la acción de La força dels anhels en la Menorca del siglo IX a.C. Según el autor la distancia es un aliado, pues el desconocimiento de aquella época hace que la imaginación pueda construir más libremente. Sin embargo, el conocimiento del territorio que describe (Pep es menorquín), así como algunos elementos históricos que ha podido documentar, como el carácter de la religiosidad o de la arquitectura menorquina de aquella época, ayudan a situar históricamente la novela. Un recurso de escritor: la utilización de dos registros lingüísticos diferenciados, uno el catalán culturizante que utiliza el personaje del "Mestre" fenicio y otro, más dialéctico, para el habla del pueblo. Un recurso interesante, pero sólo al alcance de aquellos escritores que dominan la lengua con la soltura y solvencia que demostró Pep en la lectura.


Uno de los asistentes preguntó a Bettina el porqué del título El aprendiz de amante. El aprendiz de amante... de la vida, en una novela que describe un viaje -interior- de iniciación del protagonista que, como tantas personas, en un momento de su existencia deberá optar por seguir transitando el camino marcado o cambiar su suerte a pesar de las incertidumbres. 


Un clásico en los debates de Lectures al Jardí es la curiosidad de los futuros lectores por el proceso de planificación de las novelas. En estas sesiones los asistentes tienen la oportunidad de conocer de primera mano como se "cocina" una obra literaria y la aprovechan. Ale Oseguera comenzó por el personaje femenino de su novela, imaginó una historia y sólo después construyó el andamiaje de la obra, la escaleta preceptiva para no perderse entre esos cientos de papelitos de colores (uno por cada personaje) en los que apuntaba elementos de la novela según se le iban ocurriendo y con los que llegó a empapelar su habitación. Incluso nos trajo una muestra y nos los mostró, aquí los tenéis:

Para Pep lo más complicado, al contrario que para Bettina, es la idea principal. Una vez pensada y desarrollada la historia llega el momento del montaje, es decir, de organizar los capítulos para que la historia fluya de manera creativa y  mantenga cierto suspense que "enganche" al lector. La construcción de la escaleta, ese "mal" necesario de todo novelista, es un momento del que Pep no guarda el mejor de los recuerdos.


Como entre el público también hay muchos novelistas o futuros novelistas, surgen cuestiones referentes a cómo "vender" la novela en el intrincado mundo de la edición. ¿Cómo definir una obra para que sea accesible al público? Ale reconoce que ella, como escritora, necesita de un referente del mundo editorial que conozca las claves de ese mercado y que sepa dirigir su obra a su potencial público lector. Cree que la clasificación de géneros es importante y que en el caso de su novela debería dirigirse al segmento de lectores interesados en el thriller psicológico. Bettina Ruiz define su obra como una novela irónica y Pep Gómez considera que encontrará a sus lectores entre los interesados por la novela histórica.



Esta pregunta lleva a otra de las que todo escritor se plantea en un momento u otro de su quehacer: ¿para quién se escribe? Bettina cree escribir para un lector espontáneo, aquél que visita regularmente una librería sin ideas preconcebidas y que se deja seducir por la lectura rápida de unas pocas líneas. Su experiencia como cuentista ha sido esencial para saber enganchar a ese lector espontáneo que decide en función del comienzo de una obra. Ale, debido a la temática de su novela, cree que puede interesar a un público joven e interesado en la actualidad, pues contiene elementos muy centrales en la agenda pública actual, como los movimientos antisistema. Pep sabe que la lengua que utiliza en su novela no es fácil, por ello cree que su lector potencial es un público exigente, que esté dispuesto a realizar un esfuerzo para acercarse a una historia.


 

No hay tiempo para más. El vino y los aperitivos esperan a los asistentes para seguir la charla, ya más íntima, entre autores y futuros lectores de sus novelas. ¡Hasta la próxima lectura!